Cómo me ayudó la fotografía a vencer la timidez

Los inicios en la fotografía no son sencillos para nadie. Y menos todavía si lo que más te gustaría hacer son fotos callejeras, con personas, pero no atreves a acercarte mucho por vergüenza, o simplemente porque no sabes cómo hacerlo. En mi caso, no me quedó otra que vencer la timidez.

 

Cómo me ayudó la fotografía a vencer la timidez

 

Nunca fui, ni soy, ni seré una persona extrovertida, es más, cuando estudié Imagen, una profesora me recomendó dedicarme a otra cosa que no fuera la fotografía por mi forma de ser, como por ejemplo, secretaria. Sí, como lo oyes.

 

Entonces, ¿qué pasa? ¿Eso significa que las personas que no son muy habladoras no van a hacer buenas fotos? ¿Realmente eso tiene algo que ver? Personalmente creo que no.

 

Sin ir más lejos, fíjate en Vivian Maier, considerada una de las mejores fotógrafas callejeras de la historia. Los que la conocían afirman que era muy tímida. Tanto que nunca dijo a nadie que era fotógrafa y se supo que lo era cuando sus fotos salieron a la luz después de su fallecimiento, porque un chico las encontró por pura casualidad. Un día escribiré un post sobre ella porque es una historia alucinante.

 

Autorretrato de Vivian Maier

Autorretrato de Vivian Maier

 

Volviendo al tema, cuando esta profesora me dijo eso, me dio un bajón terrible. Creo que te lo puedes imaginar. Pasé años pensando que me lo dijo por fastidiar, o porque me tenía manía, pero a día de hoy he empezado a pensar que en realidad, me hizo un favor.

 

Hay un dicho que dice: “Dile a una mujer que no puede tenerlo, y lo deseará aún más”. Pues más o menos, eso fue lo que me ocurrió.

 

Los obstáculos son oportunidades que te da la vida para hacerte más fuerte y ser cada vez una mejor versión de ti mismo.

 

Así que todo empezó a cambiar, cuando dejé de ver mis vergüenzas e inseguridades como un obstáculo, y verlas como un reto que superar.

 

cima Anayet

 

Ese fue el momento donde la fotografía entró en juego.

 

Al principio, cuando tenía que fotografiar a personas en la calle, lo hacía desde lejos, con un teleobjetivo. Es decir, hacía fotos robadas. Hacer robadas está muy bien porque te permite fotografiar un instante irrepetible que las personas retratadas realizan con naturalidad. Pero no hay que obsesionarse. Hacer robadas está bien siempre y cuando no lo hagas de forma ofensiva, pero esto no me permitía poner en práctica mi terapia de choque para vencer mis inseguridades a la hora de acercarme a la gente.

 

nómadas en el desierto

 

Nada más terminar mis estudios de Imagen, empecé de prácticas en un periódico. Para que te hagas una idea, ser fotógrafa de prensa es llevar una vida sin rutina, en la que todos los días estás en un lugar diferente, con personas completamente distintas.

 

Las primeras semanas en las que tuve que fotografiar personas fueron horribles. Por un lado, aún hacía fotos en automático porque tardaba mucho en elegir los valores del diafragma, obturación e ISO para hacerlas en modo manual. Por otro lado, cuando estaba frente a la persona que tenía que retratar, no sabía qué decirle, cómo guiarle para que posara de una forma o de otra y lo peor de todo, se creaban esos silencios incómodos porque no sabía de qué hablar.

 

Tenía que afrontarlo sí o sí. Para ello, empecé a ver fotos, muchas fotos para coger ideas de poses, encuadres… Incluso otra cosa que me ayudó mucho también, fue fijarme en cómo actuaban otros fotógrafos, cómo les hablaban a las personas retratadas para que se relajaran, cómo se ganaban su confianza antes de fotografiarlas y cómo se acercaban a ellas.

 

turistas en Marruecos

 

Empecé a imitar todo lo que veía. No te voy a mentir, al principio me sentía forzada y muy incómoda, pero cuando quieres afrontar algo que te hace sentir limitada, tienes que salir de tu zona de confort. Así que, seguí trabajando en ello.

 

Poco a poco, tal y como iban pasando los meses, me sentía cada vez más segura a la hora de acercarme a la gente, empecé a conversar más y por fin, cogí la soltura que me hacía sentir cómoda retratando personas. Fue duro, porque me tuve que enfrentar a mis miedos e inseguridades, pero ahora que ya lo he superado, puedo decir que mereció la pena y me siento orgullosa de tomar aquella decisión.

 

dominicanos

 

¿Tú también necesitas vencer la timidez para empezar a disfrutar de la fotografía?

 

Si te cuesta acercarte a las personas para hacerles fotos, haz lo siguiente durante los próximos 30 días:

 

  • Sal a la calle con tu cámara de fotos.
  • Pasea, pasea y pasea. Busca una persona fotogénica: bien sea por su vestimenta, o porque está haciendo algo que te llama la atención.
  • Acércate, saluda y dile que estás haciendo un ejercicio de fotografía. Dile que te gustaría hacerle una foto porque te ha parecido fotogénica su forma de vestir o lo que está haciendo. Díselo amablemente y con una sonrisa.
  • Puede que te diga que no, y si es así, no pasa nada. Sigue paseando y busca a otra persona hasta que tengas tu foto.

 

Recuerda: esta vez no vale hacer robadas. Sal de tu zona de confort y atrévete a hacer algo nuevo.

 

El reto consiste en que hagas una foto al día a un desconocido, durante los próximos 30 días. Los primeros días te costará acercarte, pero si eres constante, ya verás cómo a partir de la tercera semana sientes más seguridad, incluso llegará un punto en el que te encantará acercarte a las personas y conversar con ellas para conseguir que te dejen hacer una foto.

 

Este no es un simple ejercicio para que hagas mejores fotos, es un ejercicio para que fortalezcas tu forma de ser, ya que tu actitud es la que te va a ayudar a hacer mejores fotos en situaciones donde tienes que comunicarte con personas.

 

¿Te atreves con el reto? Sube tus fotos a Twitter con el hashtag #FotoRetoTimido mencionando a @Elmudoatraves. Estoy deseando ver tus progresos.

 

Cuéntame, en tu caso, ¿qué es lo que más te frena a la hora de hacer fotos a personas? ¿Has vivido alguna situación similar?

13 Comentarios
  1. machbel 1 año

    Me ha encantado tu historia de cómo venciste la timidez, creo que muchos somos los que pasamos por ahí, y la cámara nos ha servidor de ayuda.

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Hola Víctor, sí hemos sido muchos. Es más, hay personas que no son tímidas a las que también les cuesta acercarse a la gente cuando tienen una cámara en la mano. Pero todo se aprende 🙂 Un abrazo.

  2. Mercedes 1 año

    Muchas gracias Ainara por el consejo, y ese empujoncito tan necesario, sobre todo al principio!!!! 😉

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Ánimo Mercedes, con práctica y con ganas llegarás a sorprenderte a ti misma de lo que eres capaz. Un abrazo.

  3. MumuW 1 año

    Hola Ainara! Me parece muy interesante tu post! Precisamente el otro día hablaba con una amiga que también es aficionada a la fotografía sobre esto. La verdad que es un buen ejercicio para empezar. Aunque me gustaría comentar una cosita. A mi lo que realmente me parece más difícil es acercarme a personas en condiciones sociales diferentes o más desfavorables, pero más que por vergüenza, por respeto, porque quizá se puedan ofender o tomarlo de otra manera. Llevo meses con la idea de hacer un reportaje fotográfico sobre personas sin hogar que están por las calles, a modo de crítica social, pero me encuentro con el mismo problema. Quizá podría hacerlo con un teleobjetivo, y recurrir a las fotos robadas como decías, pero al ser una gran ciudad donde me gustaría realizarlo generalmente me encuentro con muchos obstáculos que no me lo permiten como grandes avenidas llenas de coches, mobiliario urbano, y multitudes de personas que se interponen entre nuestra foto y nosotros. ¿Te has visto alguna vez en la situación? ¿Cómo podría llegar a realizar este reportaje? No obstante, pondré en práctica el ejercicio que propones, quizá sea un primer paso hacia ese objetivo. Un abrazo!!! =)

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Hola Mumu,

      Tienes razón, lo de hacer fotos a personas con condiciones sociales desfavorables es otro mundo. En esos casos, hay que hacer un trabajo previo donde te debes ganar su confianza.

      Cuando me ha tocado hacer este tipo de fotos (o vídeos, el documental que hicimos en Nicaragua ha sido uno de los mayores retos para mi en este tema: https://youtu.be/J8F2kIL6EBE ), lo que he hecho es ponerme en contacto con alguna asociación, un albergue, o alguna persona en concreto que les ayuda y tienen confianza desde hace tiempo. Esta persona te puede presentar a los que quieres fotografiar, pero en los primeros días, hay que dedicar tiempo para pasar con ellos en su día a día, conocer su vida desde dentro, ayudarles en algo, darles conversación, contarles tus cosas también (no se trata solo de que te hablen ellos, cuando tú les cuentas experiencias propias es más fácil crear lazos). Es más, los primeros días mejor no lleves cámara, o si la llevas, no hagas fotos para que se habitúen a ti. Poco a poco, ya verás cómo el momento de hacer las fotos, surge de forma natural y sin forzar.

      Ya me contarás cómo te va. Te adelanto que es muy duro porque vas a vivir su realidad (yo en Nicaragua lloré casi todos los días), pero si aprovechas la fotografía para ayudarles de algún modo, terminarán agradeciéndote y eso te va a hacer sentir que todo el esfuerzo ha merecido la pena.

      Un abrazo.

  4. Fani 1 año

    Hola Ainara! Muy real lo que comentas, este verano realicé uno de mis sueños que era viajar en tren por Europa con mi cámara y por ahora me he quedado con fotos robadas, aunque muchas veces me quedé con las ganas de acercarme a otras personas… en fin, poco a poco iremos superando la timidez seguro! Para el próximo viaje vergüenza fuera!
    Un abrazo!

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Hola Fani, esa es la actitud 😉 Estoy segura de que en la próxima ocasión lo intentarás. No te quedes con las ganas y espero ver esas fotos. ¡Ánimo!

  5. Rosa 1 año

    Me encanto!!!! Me gustaría aprender fotografía narrativa….
    Rosa

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Me alegro de que te haya gustado Rosa. Tomo nota para publicar consejos sobre fotografía narrativa en futuros artículos 😉

      Un abrazo.

  6. Ainhoa 1 año

    Genial el artículo Ainara!!
    Pero yo soy de las de teleobjetivo…..me muero de vergüenza si tengo que abordar a alguien en la calle. De todas formas lo tendré en cuenta.

    • Autor
      Ainara Garcia 1 año

      Es hasta dar el paso Ainhoa, anímate, ya verás como merece la pena 😉

  7. Isa 10 meses

    si que es mu duro acercarse y dirigirse a la gente, sobretodo porque te enfrentas a las preguntas incómodas como ¿y esto para qué es? O miradas que sin querer quizás te juzgan ¡y eso no mola! :'( Pero sí, hay que tratar de romper con eso, salir de la zona de confort como dices por un objetivo claro 😉 Un saludo

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